Una victoria más efectiva que vistosa reconcilió al Deportivo con la senda del triunfo hace una semana, en casa, contra el Eibar. El conjunto blanquiazul quiere dar continuidad al resultado y tratar de que el juego acompañe de forma armónica para ganar argumentos y acercarse a los contrincantes que ocupan las plazas de ascenso directo. Para ello, los hombres de Antonio Hidalgo tendrán que echarle el guante a los muchachos de Zubieta. Visitan este domingo (14.00 horas, TVG y LaLiga Hypermotion TV) a una Real Sociedad B que vive su mejor momento de la temporada. Una prueba de madurez para el filial txuri-urdin y una reválida más para los herculinos, que, sin Yeremay, afrontan otro escrutinio para determinar si son un candidato adecuado para jugar en Primera la próxima temporada.
El Deportivo vivirán en San Sebastián una aventura inédita esta campaña: disputar un partido de liga sin el astro canario en sus filas. Yeremay vio la roja en la última jornada ante el Eibar y, de baja por sanción, también aprovecha para recuperarse de las molestias físicas que le han acompañado en los últimos tiempos. Hidalgo tendrá que reconfigurar su frente de ataque y su plan para hacer daño al conjunto donostiarra. El 10 ya no será un foco de atención y peligro constante, pero cuenta con herramientas para armar una nueva estrategia y salir airoso de la ciudad deportiva de Zubieta. No hay más bajas aseguradas, pero Ximo Navarro, que realizó trabajo al margen esta semana, es duda.
David Mella en un costado y Luismi Cruz en el otro, con Mario Soriano como interior con Villares y Riki Rodríguez en la base, apunta a ser la solución más conservadora. El de Espasande podrá contar a sus espaldas con el retornado Giacomo Quagliata, que ya cumplió ciclo de amarillas en el último encuentro. Oportunidad de oro para el canterano en el costado izquierdo, su posición natural, para aprovechar su velocidad. En el opuesto, Luismi tiene ante sí la misión de recuperar la versión desequilibrante de inicio de temporada que ha perdido lustre con el paso de las semanas. El plan b del técnico de Canovelles puede pasar por introducir a Stoichkov en la banda izquierda.
Mientras Hidalgo reconstruye con optimismo el castillo de naipes sin su mejor carta, la estructura debe apuntalar las flaquezas que se vieron ante el Eibar, a pesar del triunfo. «Me gustaría que cuando nos ponemos por delante (en el marcador) seamos capaces de seguir haciendo lo que veníamos haciendo», hizo autocrítica en la sala de prensa de Abegondo antes de viajar a San Sebastián. El equilibrio entre producir más fútbol creativo y mantener la compostura en área propia es el dilema que afronta el entrenador catalán cada jornada y, en esta, no será diferente.
Un filial en crecimiento
El Dépor se reencuentra con una Real Sociedad B que ya sacó petróleo de su visita a Riazor en diciembre (0-3) y que se encuentra en su mejor momento de la temporada, con cinco puntos de margen sobre el descenso al inicio de esta jornada. Lleva tres victorias consecutivas, cuatro partidos sin perder y solo una derrota en todo 2026. Los inicios siempre son difíciles para un recién ascendido, más, si se trata de un filial. Sin embargo, los de Ion Ansotegi ya hicieron la mili en la primera vuelta y, ahora, muestran signos de madurez al mirar a la cara a contrincantes potentes como Las Palmas, Málaga o Cádiz.
Los vascos presumen de contar con una zaga cada vez más estable, con Luken Beitia y Kazunari Kita en el eje. El primero fue convocado con el primer equipo ante el Mallorca, aunque apunta al once titular con el filial. Si no llega, en su lugar puede formar Iker Calderón, que regresa tras lesión, o Anartz Segurola, ambos con ficha de la Real Sociedad C. Arriba, tienen en Gorka Carrera a uno de goleadores más en forma de la competición (11 tantos en 25 partidos). El Dépor, que ya sabe cómo se las gastan los niños de Zubieta, no puede confiarse y debe a acertar con la tecla para ganar y convencer, incluso, sin Yeremay.