El Tenerife avanza tan rápido, que casi no deja tiempo para mirar el paisaje. Lo mismo se planta con 50 puntos un 23 de enero, que se pone a un triunfo de los 60 un mes más tarde. Y esono es nada fácil. Lo saben los de dentro y lo dicen los de fuera. Sin ir muy lejos, el entrenador del Avilés, Daniel Vidal, recordó ante de viajar a la Isla que tener la mejor plantilla de los dos grupos de Primera RFEF y un técnico con la experiencia de Cervera es una gran ventaja, pero tampoco garantiza nada si luego no se ejecuta el plan con la constancia y la eficacia que distinguen a un equipo que lleva liderando la clasificación desde la segunda jornada.
Las cuentas
Ya son 18 los partidos que ha ganado el Tenerife, y da igual si el triunfo se consigue con una goleada, como el penúltimo, el 4-0 al Guadalajara, o con un penalti en el alargue, como el más reciente, el 0-1 en el embarrado campo del Arenteiro. La firme trayectoria de camino al ascenso por la vía directa, no sacia el hambre de victorias de un equipo que va a por una más en el partido contra el Avilés, con el aliciente, en el caso de conseguirla, de llegar a los 60 puntos y entrar en la que Cervera califica como "la franja buena", por aquello de que suele estar reservada para los competidores que apuntan alto, o muy alto. Porque, como una cosa lleva a la otra, con estos números la meta ya empieza a ganar nitidez, aunque todavía queden 12 jornadas a partir de este fin de semana. La medida estará en la distancia con el Celta Fortuna, que se ha quedado como la única competencia de los blanquiazules; una competencia, eso sí, alejada en nueve puntos. Si el filial del club celeste mantiene su ritmo de puntuación, terminará con 73, más o menos, por lo que al Tenerife le bastaría con añadir a su clasificación cinco triunfos y un empate.
Lo de hacer cuentas es casi irremediable, entre otras cosas porque el Tenerife lo está poniendo fácil. Pero la propia competición es la que se encarga de introducir sus matices con resultados inesperados, como el 0-1 de la última cita en elRodríguez López, que premió al Racing de Ferrol el 14 de febrero. Fue la tercera derrota del Tenerife de esta temporada en el Heliodoro –Unionistas y Bilbao Athletic–, sin contar la de la Copa. Aunque no hay ninguna ley escrita al respecto, da la sensación de que los blanquiazules ya han cubierto el cupo de tropiezos en campo propio.
El mejor ataque y la peor defensa
El Avilés, no hace mucho considerado una de las revelaciones de la temporada, se ha visto implicado en la lucha por la permanencia después de haber sumado cuatro puntos de los últimos 24 –un empate y una victoria en la segunda vuelta– y aspira a que la visita al Rodríguez López no sea sinónimo de derrota segura. Por mucho que los registros indiquen lo contrario, no solo por una cuestión de dinámicas, sino por otros apartados, como los goles a favor y en contra. Frente a frente, el mejor ataque (45 tantos) y la peor defensa (43).
El Tenerife, que no anota en jugada desde el 4-0 al Guadalajara, tendrá la baja de uno de sus principales generadores en la fase ofensiva, Nacho. En Espiñedo fue sustituido por Fabricio, que vale para todo. El técnico no descarta decantarse por un extremo puro.
Jesús de Miguel vuelve a la lista
Cervera tiene las bajas de Nacho Gil, Marc Mateu –lesionados– y Cris Montes –por una gastroenteritis–. Recupera a Jesús de Miguel, que faltó en las dos últimas jornadas por unas molestias musculares. También podrá incluir en la convocatoria a Javi Pérez, que lleva sin jugar desde el 18 de octubre, y a Iván Chapela, fichado en el mercado de invierno y sin minutos como blanquiazul.
La lista de bajas del Avilés está formada por los sancionados Campabadal, Isi Ros y Bautista, y los lesionados Uzkudun, Viti y Guzmán. Vidal convocó a los canteranos Hugo Peláez, Nico Palacio y Geni.