sports

El albinegrismo lleva más de 80 años esperando a que el Castellón, ante el Racing de Santander, consiga...

Nueve victorias seguidas en casa, en el fútbol profesional español, es algo que está al alcance de los dos o tres equipos que dominan la Primera División, y a veces tardan varios ejercicios en conseguirlo. El CD Castellón puede emularles, pasado mañana (sábado 28 de febrero del 2026, a las 21.00 horas), poco antes de cambiar el sábado 28 de febrero por el domingo 1 de marzo, en caso de vencer al Racing de Santander.

No hay día que pase que no salga un dato que refuerce lo del momento histórico del Castellón. Se trata de un adjetivo que en ocasiones, se utilice con ligereza, con demasiada frecuencia, lo que puede restar un ápice de fuerza a esta apreciación. No obstante, las ocho victorias consecutivas en casa, que pueden ser nueve el sábado por la noche, es un registro que el Castellón no suma desde hace más de 80 años, en una misma temporada, en el llamado fútbol profesional (Primera y Segunda División). Porque si de algo adolecía el fútbol de la máxima categoría, en los años que sucedieron a la Guerra Civil, fue de ese profesionalismo de los futbolistas supervivientes.

Tirando de hemeroteca

El Castellón, en la temporada 1942/1943, llegó a enlazar nueve victorias consecutivas, en Primera. Fue la temporada con su mejor clasificación (cuarto). En el mítico Sequiol disputó 13 encuentros, con 10 victorias, dos empates y solo una derrota.

El 17 de noviembre de 1942 arrancó, con un 3-0 al Zaragoza, la secuencia, que siguió hasta que el Atlético Aviación (germen del Atlético de Madrid) arrancó un empate sin goles el 27 de marzo de 1943. Entre media, cayeron aquí: Valencia (1-0), Celta (5-0), Espanyol (2-1), Oviedo (3-0), Sevilla (2-0), Real Madrid (3-0), Deportivo (3-0) y Betis (3-0).

Lo más fresco

Ahora, esa dinámica arrancó de forma memorable, con la remontada en el descuento contra el Málaga (2-1), habiendo dejado por el camino las víctimas de la Real Sociedad B (5-4, en otra tarde inenarrable), Las Palmas (1-0), Mirandés (3-1) y Huesca (4-1), seguidos de hasta tres 2-0 consecutivos: Leganés, Andorra y Deportivo.

Son pues, tres meses, para cuatro, de una alegría absoluta: ir a Castalia es sinónimo de pasárselo bien y, sobre todo, de ganar.

Vídeo ID:
126872040

Matiz a tener en cuenta

Está demostrado, a través de reiterados estudios, que, con el paso del tiempo, la ventaja como local se ha diluido. ¿Qué quiere decir? Que antes era más fácil ganar como local. Algunos de los motivos, fácilmente identificables, hablan de:

  • las dificultades de los viajes y la logística (más todavía en los 40 del siglo pasado, en los años más duros de la posguerra)
  • la presión ambiental (motivo que sería, a día de hoy, de infinidad de multas, castigos y cierres por parte de LaLiga)
  • las encerronas y trampas en los propios terrenos de juego
  • todo ello condicionaba sin lugar a duda también a unos árbitros con unas tendencias claramente caseras.

Es decir, para los nostálgicos, para aquellos que cualquier fútbol pasado fue mejor que este, hay circunstancias que han mejorado el desarrollo de la competición, haciéndola más justa y, en consecuencia, dando más valor a unos logros, los actuales que, para compararlos, hay que bucear en lo más profundo de la hemeroteca, tragando polvo (en caso de no estar archivadas digitalmente)...

Ejemplos satisfactorios

Encadenar ocho victorias como local en Segunda suele ser sinónimo de éxito. Los precedentes más recientes lo confirman: Osasuna en la temporada 2018/2019, el Valladolid en la 2021/2022, el Granada en la 2022/2023 y el Elche en el último curso lograron al menos ocho triunfos seguidos en casa... Y todos terminaron ascendiendo a Primera División por la vía directa.

Estas rachas suelen marcar la diferencia en una competición tan exigente como LaLiga Hypermotion, donde la regularidad es clave. La capacidad de sumar de tres en tres ante la propia afición no solo aporta puntos, sino también confianza y presión sobre los rivales.

Read full story at www.sport.es →