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El fichaje más inesperado de Deco: nueve meses de contactos, varias negativas y un OK final

La llegada de Gabriel Jesús al Barça 2026-27 está plagada de anécdotas y circunstancias de lo más sorprendentes. El brasileño se incorporó a la disciplina del conjunto de Flick en la recta final del mercado. Una operación casi relámpago en su resolución, pero que estaba sobre la mesa de Deco desde hacía meses, muchos meses.

Adiós de Lewy y un mercado que no perdona

El Barça arrancó la pasada temporada con la certeza que Robert Lewandowski estaba en su última campaña como azulgrana. Pese a los esfuerzos por mantener la incógnita sobre el futuro del goleador polaco, el mercado ya había descontado que Flick se quedaría sin 9 y era el momento de ofrecer todo tipo de delanteros en busca del gran negocio.

No era un secreto que el Barça ya estaba enfocado en Julián Álvarez y el Atlético Madrid tampoco se escondía a la hora de advertir que no estaba por la labor de deshacerse de su jugador más emblemático. En definitiva, escenario más que propicio para que todos aquellos agentes que llamaban a la puerta de Deco se presentaran luciendo sus mejores delanteros en cartera.

La lista de los goleadores ofertados ha sido interminable, pero el nombre que nos ocupa no es otro que el de Gabriel Jesús. A finales del pasado mes de noviembre, el brasileño ya se había recuperado de su lesión y se ejercitaba sin problemas bajo la dirección de Arteta. El Arsenal estaba inmerso en la batalla por la Premier, el técnico no estaba por la labor de introducir más cambios de los necesarios y, evidentemente, Gabriel Jesús reclamaba los minutos imprescindibles para recuperar su nivel de juego perdido. La solución estaba clara: buscar una salida de inmediato en el mercado invernal.

Primer contacto

En ese mes de diciembre, Deco tuvo constancia que Gabriel Jesús era una opción de refuerzo real para el Barça, un fichaje asequible a nivel económico y que podía realizarse coincidiendo con la reapertura del mercado invernal. Por supuesto, se trataba de una operación que entrañaba cierto riesgo -el brasileño llevaba meses inactivo-, uno de esos movimientos inesperados en enero que el Barça ha ejecutado con cierta regularidad.

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Gabriel Jesus celebra un gol con el Arsenal
EFE/DANIEL DAL ZENNARO
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Deco lo estudió, pero finalmente descartó la llegada de Gabriel Jesús. No era el momento para más delanteros, y mucho menos sin estar rodado y en condiciones de ofrecer un rendimiento inmediato. Tanto Deco como Flick pensaron que con Lewandowski a medio gas y Ferran Torres había más que suficiente para llegar hasta final de temporada.

La carpeta de Gabriel Jesús quedó aparcada, pero no enterrada definitivamente. El despacho del veterano agente Branchini, conjuntamente con la agencia Roc Nation Sports, mantuvieron el nombre del brasileño siempre presente. Pese a la insistencia, la respuesta de Deco no varió durante el primer semestre de 2026. El director deportivo azulgrana valoraba la indiscutible calidad del futbolista pero insistía en que el orden de necesidades del FC Barcelona priorizaba otros nombres. Como siempre, Julián Álvarez era indiscutible.

Mercado veraniego

Llegó el verano, finalizó el Mundial y el Barça continuaba sin despejar sus dudas de mercado en cuanto a su futuro delantero centro TOP. Con Lewandowski ya oficialmente rumbo a Estados Unidos, se retomaron todo tipo de contactos y se abordaron algunas negociaciones. Operaciones todas que se diluían en fase embrionaria ya que Deco no se movía un ápice de su postura oficial: seguimos centrados en la llegada de Julián Álvarez.

Una vez más, el dosier de Gabriel Jesús se desplegó sobre la mesa de Deco. Y, de nuevo, la misma respuesta: no era opción para el Barça. De hecho, ni tan siquiera se contactó con el Arsenal para explorar vías negociadoras y valorar las primeras estimaciones económicas de un hipotético traspaso.

Cambio de guion en el partido clave: el Athletic

En esta ocasión, el mercado no se ha apiadado de Deco. Es indudable que el Barça ha fichado mucho y bien, pero el gran deseo del área deportiva se quedó por el camino. Con Julián Álvarez como misión imposible, llegó la hora de afrontar el temido plan B, ese que fue permanentemente demorado en meses anteriores.

Y Deco, con el beneplácito de Flick, volvió a mover ficha. Días después de cerrar el mercado, el propio Lautaro Martínez ha confirmado los contactos del Barça, al igual que en Bélgica también han ratificado el interés azulgrana por Tresoldi. Dos perfiles que tampoco han recalado en el Spotify Camp Nou. Sin olvidar otra larga serie de futbolistas que saltaron a la luz con más o menos fundamento.

La operación Gabriel Jesús dio un vuelco justo el día del enfrentamiento entre el Barça y el Athletic. Ese 27 de agosto, Deco entendió que era el momento de tomar decisiones drásticas. Sabía que el Arsenal facilitaba la venta a un precio razonable (10 millones) y solo faltaba ajustar la ficha del propio futbolista. En apenas 24 horas se cerró el acuerdo: el brasileño ajustó la ficha y el Barça cedió en un tercer año de contrato fijo. Todos contentos.

Nueve meses de contactos más o menos ininterrumpidos para celebrar una gestación en toda regla. Gabriel Jesús ya es un culé más a todos los efectos. Ahora falta saber si el tono físico le acompaña y recupera ese punto de forma que hace tiempo no exhibe y que ha provocado tantos recelos en Deco desde finales de 2025.

Fuente original: www.sport.es →