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Lamine Yamal (19 años): "Mi padre tuvo que buscarse la vida para poder traer comida a casa. Eso sí es presión. Yo solo tengo que hacer felices a los españoles"

La selección española está a las puertas de hacer historia 16 años después en la final de la Copa del Mundo ante la Argentina de Leo Messi. Todo un país está pendiente de la magia de un 'niño'.

Después de ejercer como protagonista generando el primer gol ante Francia en semifinales, todas las miradas vuelven a centrarse en Lamine Yamal, convertido en la gran referencia ofensiva del equipo. Tras firmar una actuación decisiva y ser elegido 'MVP' ante Bélgica, el extremo ya ha dejado atrás sus molestias físicas y llega al partido decisivo con la confianza de poder ser el mejor.

La presión mediática y la pregunta clavee

Durante su intervención en El Larguero, Manu Carreño quiso saber cómo afronta Lamine Yamal la exposición constante ante la afición y los medios. A sus 19 años recién cumplidos el pasado 13 de julio, el jugador vive rodeado de seguidores en cada aparición pública: niños y adultos que buscan una fotografía, un gesto o un instante con él.

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El delantero asegura que intenta atender a todos, aunque reconoce que la repetición de situaciones le obliga a aprender a convivir con ese impacto: "Sé quién soy y entiendo que es parte de todo esto".

Así fue su infancia

La entrevista tomó un tono inesperado cuando el periodista le preguntó por la presión de convertirse en estrella tan joven. Lamine respondió con una sinceridad que dejó huella: "Mi padre tuvo que buscarse la vida, recoger cosas de la calle para poder traer comida a casa. Eso sí es presión. Yo solo tengo que jugar y hacer felices a los españoles".

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Lamine Yamal con su padre Mounir Nasraoui
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Con esta reflexión, el futbolista del Barça abrió una ventana a su historia familiar, marcada por la precariedad y el esfuerzo de sus padres para salir adelante. Para él, la presión deportiva o mediática no se acerca a aquella lucha diaria que vivió su familia.

Un jugador que abraza la responsabilidad

Lamine insiste en que no siente la carga que muchos le atribuyen. Tiene claro cuál es su papel: rendir en el campo y aportar alegría a la afición. Su madurez sorprende incluso a quienes lo conocen de cerca, y su discurso refuerza la imagen de un futbolista consciente de su rol y, sobre todo, de sus raíces

En sus celebraciones, nunca se olvida de hacer el mítico "304" con sus manos en honor al barrio que le vio nacer, Rocafonda.

Fuente original: www.sport.es →