Lamine Yamal está ante su gran noche como futbolista profesional. El extremo azulgrana es la gran baza que tiene España para conquistar su segunda estrella y era, junto a Leo Messi, el futbolista más vigilado sobre el césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El azulgrana consiguió convertirse en el primer adolescente de la historia del fútbol en disputar una final de un Mundial y una de una Eurocopa. Lamine ya fue decisivo en Berlín para derrotar a Inglaterra en la final de la Eurocopa 2024 y ahora busca repetir ese protagonismo ante Argentina para seguir agrandando una carrera que no deja de romper récords.
Como era de esperar, Lionel Scaloni diseñó un plan específico para frenar al extremo español. Nicolás Tagliafico apenas le perdió de vista durante los primeros 45 minutos, con constantes ayudas de Enzo Fernández y Alexis Mac Allister cada vez que el futbolista del Barça recibía abierto en la derecha. El objetivo argentino era claro: impedir que Lamine pudiera encarar en situaciones de uno contra uno, el escenario donde suele marcar las diferencias.
Aun así, el '19' de España dejó varias acciones que demostraron por qué es el futbolista más desequilibrante de la selección. Cada vez que encontró unos metros de ventaja logró generar sensación de peligro. La ocasión más clara llegó tras una combinación de muchísima calidad con Dani Olmo. Lamine rompió la primera línea de presión con un control orientado y un cambio de ritmo, recibió la devolución del mediapunta y se plantó prácticamente solo ante el Dibu Martínez, aunque entre Lisandro Martínez y el guardameta argentino terminaron evitando el que parecía el primer gol del encuentro.
Más allá de esa acción, el extremo culé no dejó de insistir. Lo intentó una y otra vez por la banda derecha, buscando el desborde, cambiando de ritmo y obligando a Argentina a bascular constantemente hacia su costado. Sin embargo, la Albiceleste logró que el partido entrara en el guion que más le convenía: pocas transiciones, mucho contacto y muy pocos espacios para que España pudiera acelerar el juego.