El regreso de Carlos Alcaraz a la competición está cada vez más cerca. El español continúa recuperándose de la lesión en la muñeca que le mantiene apartado del circuito desde el pasado mes de abril y las últimas noticias sobre su evolución invitan al optimismo. Si no surge ningún contratiempo, su reaparición se producirá en el Masters 1000 de Cincinnati, uno de los grandes torneos previos al US Open.
Así lo informa el diario murciano 'La Verdad', que apunta a que el entorno del tenista es optimista con la evolución de la lesión y da prácticamente por hecha su presencia en Cincinnati, que se disputará del 13 al 23 de agosto.
Antes, Alcaraz se perderá el Masters 1000 de Canadá, programado del 2 al 12 de agosto. El objetivo es claro: no asumir ningún riesgo innecesario ni precipitar un regreso que pueda provocar una recaída.
Desde que sufrió la lesión, el equipo de Alcaraz ha optado por un tratamiento conservador y por respetar al máximo los plazos de recuperación. La prioridad siempre ha sido garantizar que la muñeca esté preparada para soportar nuevamente las exigencias del máximo nivel antes de volver a competir.
Las últimas informaciones apuntan a que el proceso avanza según lo previsto y que las recientes pruebas médicas han reforzado el optimismo alrededor de su regreso.
El propio Alcaraz ya había transmitido hace unos días buenas sensaciones sobre su evolución. Ahora, todo apunta a que Cincinnati será finalmente el escenario elegido para poner fin a varios meses de ausencia.
El US Open, en el horizonte
La elección de Cincinnati no es casual. El torneo estadounidense será la última gran prueba antes del US Open, que se disputará del 24 de agosto al 13 de septiembre, y permitirá a Alcaraz comprobar el estado de su muñeca en competición antes de afrontar el último Grand Slam de la temporada.
El español se ha perdido una parte importante del curso y su ausencia ha tenido consecuencias directas en el ranking ATP, donde ha caído hasta la tercera posición por detrás de Jannik Sinner y Alexander Zverev.
Sin embargo, el gran objetivo durante estos meses ha sido evitar cualquier precipitación. La estrategia ha pasado por seguir un tratamiento conservador, no acortar los plazos y regresar únicamente cuando la recuperación sea completa.
Todo avanza según el plan previsto y, salvo contratiempo, Alcaraz está cada vez más cerca de volver a competir. La confirmación oficial podría llegar en los próximos días.