El fútbol es una pasión que se transmite de padres a hijos, y en la familia Kluivert late con fuerza especial. Tras las irrupciones de Justin y Ruben, y el paso de Quincy por el futbol amateur, el menor de los cuatro hermanos, Shane Kluivert, ya se perfila como la nueva estrella del apellido. Según informa De Telegraaf, el joven holandés de 18 años se incorporará a la pretemporada del primer equipo del FC Barcelona y entrenará bajo las órdenes de Hansi Flick.
Shane Patrick Kluivert (Zaandam, 24 de septiembre de 2007) llega al primer equipo tras brillar en La Masia, donde ha crecido desde 2017. El club le ha renovado recientemente hasta junio de 2028, demostrando la confianza en su progresión. El atacante se presentará el 13 de julio para pasar el reconocimiento médico y participará en el stage de pretemporada.
De La Masia al primer equipo
Shane fichó por el Barça procedente del Paris Saint-Germain (donde su padre era director técnico) tras pasar por Buitenveldert. Ha escalado con paso firme por las categorías inferiores y se ha consolidado como uno de los talentos más prometedores de la generación 2007.
Su estilo recuerda en parte al de su padre: potente, vertical y con llegada. Juega principalmente como extremo (aunque también puede actuar como segundo punta), con buena técnica, desborde y llegada al gol. Es internacional sub-19 con Países Bajos.
Su valor de mercado ronda los 500.000 euros, pero su proyección lo sitúa como uno de los diamantes de La Masia. En octubre de 2024 ya fue incluido por 'The Guardian' entre los mejores jugadores mundiales nacidos en 2007.
Heredando la leyenda
Su padre, Patrick Kluivert, es una leyenda culé: 262 partidos oficiales y 123 goles entre 1998 y 2004, además de una Liga (1998-1999). Shane tiene grandes zapatos que llenar, pero ya ha demostrado carácter y madurez. El propio Patrick ha expresado públicamente su orgullo por la profesionalidad de su hijo.
La incorporación de Shane a la pretemporada no garantiza minutos en el primer equipo de inmediato, pero sí representa un paso clave en su desarrollo. El Barça apuesta por dar continuidad a los canteranos con talento contrastado.
Con solo 18 años, Shane Kluivert ya forma parte de la élite juvenil blaugrana y sueña con escribir su propio capítulo en la historia del club. El apellido Kluivert vuelve a sonar con fuerza en Barcelona. El futuro dirá si el pequeño de la saga consigue emular los logros de su padre.