A la misma vez que el Real Murcia busca eludir el descenso a Segunda RFEF, el Imperial sueña con dar el salto a la cuarta categoría del fútbol español. Y es que el filial murcianista se ha convertido en una de las pocas noticias positivas en la entidad presidida por Felipe Moreno, logrando acabar la liga regular en el Grupo XIII de Tercera División en puestos que dan derecho a jugar el play off de ascenso. Y será este sábado cuando inicien ese camino con la disputa de las semifinales autonómicas, en las que se enfrentarán al Mazarrón.
Después de quedarse fuera de los cinco mejores el pasado curso -solo pudieron ser octavos con 49 puntos-, el Imperial ha dado esta temporada un paso al frente. Ni el volantazo al que tuvo que adaptarse en noviembre, cuando Adrián Colunga abandonaba el banquillo para coger los mandos del primer equipo, ha frenado las aspiraciones de los murcianistas. Con José Larrosa asumiendo las riendas del equipo B, los granas han acabado segundos, solo por detrás del campeón Cieza, destacando especialmente por su regularidad.
Mientras que en el primer equipo ganar es prácticamente una misión imposible, el Imperial ha sumado hasta 17 victorias, con ocho empates y 9 derrotas. También hay que subrayar sus números en ataque. Con 59 goles a favor, solo el Cieza ha tenido un mejor rendimiento ofensivo (59).
Ahora, finalizada ya la fase regular, el Imperial iniciará el sábado los play off jugando la ida de las semifinales ante el Mazarrón en un partido que se jugará en el Artés Carrasco. Si supera esta eliminatoria, se clasificará para la final regional, y si también resulta ganador pasará a la fase nacional, donde tendrá que superar una tercera eliminatoria para celebrar el ascenso a Segunda RFEF.
Una alianza desastrosa
El Real Murcia Imperial y el Mazarrón se enfrentarán por una plaza en la final regional por el ascenso a Segunda Federación, pero detrás de este cruce se esconde una historia reciente de filialidad que acabó como el rosario de la aurora.
La fase regular del grupo XIII de Tercera Federación terminó dejando un emparejamiento interesante. El Imperial, segundo clasificado, se medirá al Mazarrón, quinto. Sobre el césped competirán dos rivales que durante la temporada 2023-2024 formaron parte de la misma estructura.
Fue en el verano del año 2023 cuando Felipe Moreno, recién aterrizado al mando del Real Murcia meses antes, decidió impulsar una fórmula que ha ido perfeccionando con el paso de las temporadas: buscar talento de fuera para el club. El empresario cordobés alcanzó un acuerdo de filialidad con el Mazarrón para convertir al club costero, en la práctica, en una especie de «Real Murcia C». El objetivo era claro: disponer de un puente deportivo para facilitar la llegada de futbolistas internacionales extracomunitarios al club murcianista.
El acuerdo cayó como una bomba en Mazarrón, sobre todo al saber la noticia que el equipo no podría subir si no lo hacía también el Imperial. El entonces entrenador, Juan Andreo, dimitió al enterarse. Aquel Mazarrón terminó campeón de Preferente Autonómica y quedó pendiente de un factor que todavía hoy sigue resonando: necesitaba el ascenso del Imperial para subir. La normativa impedía que ambos equipos coincidieran en la misma división debido a la relación de filialidad existente. El Imperial se quedó entonces a las puertas del ascenso en una eliminatoria dramática frente al Coria. El 4-1 encajado en La Isla enterró el sueño del filial grana y, de forma indirecta, también el del Mazarrón que no pudo ascender. Al curso siguiente, ya sin la dichosa filialidad, el Mazarrón logró dar el salto a Tercera.
Dos años después, el destino vuelve a reunirlos, de nuevo con el ascenso como telón de fondo, aunque ahora en un contexto completamente distinto. El Mazarrón ya no espera al Imperial; ahora debe eliminarlo si quiere seguir soñando con el ascenso a Segunda RFEF.