El Barça no dio opción al Real Madrid y se impuso en el Clásico de Liga para proclamarse campeón de la competición. A los blaugrana les valía con el empate, pero se empeñaron en evidenciar su superioridad respecto a su rival con un partido muy serio e intenso para llevarse el triunfo y confirmar el título.
Los de Hansi Flick no tardaron mucho en adelantarse en el marcador. En el minuto 9 de partido, Marcus Rashford sorprendió a Thibaut Courtois con un lanzamiento de falta magistral engañando al belga y lanzando el balón por su palo. Un latigazo que abrió la lata y desató la euforia en el Camp Nou.
Apenas 10 minutos más tarde, Ferran Torres se encargaría de poner el 2-0 definitivo tras aprovechar una dejada de tacón de Dani Olmo. Un gesto de calidad descomunal que el delantero no desperdició, definiendo cerca de la portería con otro zapatazo.
El Madrid no pudo levantarse en ningún momento de los palos recibidos en el inicio del partido. No hubo atisbo de reacción salvo una clara ocasión de Gonzalo. El Barça no sufrió e incluso pudo ampliar la renta. No importaba, los de Flick ya se sabían campeones.