Todos llevamos una ciudad dentro
Hace unos meses, sentado en una terraza de la ciudad, robé sin pretenderlo una conversación ajena; en la mesa de al lado, dos hombres charlaban animadamente sobre fútbol. En un momento determinado, uno le dijo al otro: "yo nunca he sido del Zamora". Por el contexto, ambos eran zamoranos. Entonces me pregunté: ¿cómo es eso posible?
Entiendo que existen aficionados al fútbol que no siguen la actualidad del Zamora CF, aunque sea el equipo de su ciudad; resulta una cuestión de rutina, de tradición familiar o de afinidad. Pero no comprendo que un zamorano no sea del Zamora. Porque el club más importante de tu tierra, a la postre, te representa. El fútbol posee una capacidad singular para convertirse en un elemento de identidad colectiva. Como escribió el gran poeta local Claudio Rodríguez: "Todos llevamos una ciudad dentro, ciudad que nos alienta y nos acusa. La ciudad del alma". Y el Zamora CF ondea ahora la bandera de la ciudad como ninguna otra institución es capaz de hacerlo. livefromquarantine.club
Al fin y al cabo, los jugadores que visten la elástica rojiblanca representan a la gente humilde y tranquila del occidente de España, en las postrimerías del país, al borde de la frontera; representan a los olvidados; la belleza de una tierra y de una ciudad aún por descubrir, que sorprende a los visitantes y que muta con el reflejo de la luz sobre las aguas del río. Una forma de representación que no solo envuelve a los aficionados al fútbol, sino a todos y cada uno de los ciudadanos, pues el poder del deporte rey y su peso social lo convierten en una valla estática, en un escaparate, en un altavoz que tararea la Marcha de Thalberg.
El Zamora CF es un club pequeño que ha navegado durante décadas por las aguas embarradas de la Tercera División, la Segunda B o la Primera RFEF. A lo largo de su historia ha afrontado sueños de grandeza y amenazas de desaparición. Se ha mudado dos veces de estadio, dejando atrás las ruinas del Ramiro Ledesma y las estrecheces de La Vaguada. Y ha rozado el éxito con las yemas de los dedos, muriendo siempre en la orilla del Duero.
Sin embargo, el reto que afronta el viernes, aunque parezca un déjà-vu, destila una esencia diferente, un aroma a historia cuyo rastro resulta novedoso. Ahora se trabaja con un mayor presupuesto, con una estructura más profesional y, sobre todo, con una masa social difícil de cuantificar. Porque no me refiero, en este caso, al número de espectadores o de socios, sino a la calidad de estos. La juventud zamorana prioriza al equipo de su ciudad por encima de los de Primera División. Prueba de ello es la energía que mana de las gradas del Ruta de la Plata. Al fin y al cabo, cuando uno acude a presenciar el partido de su equipo en directo, absorbe vivencias que la distancia y la pantalla de televisión son incapaces de transmitir: los gritos desde la banda, el olor del césped, el himno a todo volumen por la megafonía, el éxtasis de un gol.
Una sensación que se adhiere al recuerdo, que marca y que prevalece. Al final, un acontecimiento de la magnitud de una fase de ascenso al fútbol profesional, o una eliminatoria de Copa del Rey contra un equipo histórico, sacude los cimientos de la sociedad con una intensidad incalculable. Resulta complicado definir ese sentimiento con palabras. Se trata de vivirlo sin necesidad de entenderlo; de dejarse llevar por la idea de que esos jugadores son una alegoría de un maltrato histórico, de un abandono cíclico, de todas esas emociones que nos representan: el Duero, los sillares de arenisca, los pinchos morunos, el Puente de Hierro, Santa Clara y su fluir eterno, las noches en Los Herreros.
Porque todos llevamos una ciudad dentro. Y ha llegado el momento de sacarla, de mostrarla al mundo y de construir una Zamora más grande y respetada.
Van Dijk agranda su leyenda con la Oranje
Virgil van Dijk volvió a demostrar que su peso en Países Bajos va mucho más allá del área propia. En el empate 2-2 ante Japón, el capitán de la Oranje abrió el marcador con un cabezazo en la segunda parte y añadió un nuevo registro a su carrera: con 34 años y 341 días, se convirtió en el segundo goleador más veterano de la selección neerlandesa en un Mundial, solo por detrás de Giovanni van Bronckhorst, que marcó con 35 años y 151 días, como apunta el dato de Opta.
El tanto del central del Liverpool parecía encarrilar el debut neerlandés, pero Japón respondió con personalidad. La selección asiática igualó primero por medio de Keito Nakamura y, después de que Crysencio Summerville devolviera la ventaja a Países Bajos, encontró el 2-2 definitivo en el tramo final con un gol de Daichi Kamada. El resultado dejó abierta la pelea en el grupo F y recordó que la Oranje, pese a su jerarquía, tendrá que convivir con la exigencia desde el primer día.
La noche también dejó una fotografía llamativa del presente del fútbol neerlandés. Países Bajos arrancó por primera vez un partido mundialista sin ningún futbolista de la Eredivisie en su once inicial, una señal del peso creciente de sus internacionales en las grandes ligas europeas. La paradoja fue aún mayor porque Japón, su rival, sí alineó a dos jugadores procedentes del campeonato neerlandés.
En ese contraste se movió el partido: una Oranje globalizada, liderada por un veterano de rango mundial, frente a un Japón cada vez más competitivo y conectado con el fútbol europeo. Van Dijk hizo historia, pero Países Bajos no pudo cerrar la victoria. Su gol queda como símbolo de liderazgo; el empate, como aviso para lo que viene.
Un juez tumba una multa de 200 euros de la DGT: las fotos no demostraban la infracción
Un juzgado de Madrid ha anulado una multa de tráfico de 200 euros impuesta por la Dirección General de Tráfico (DGT) al considerar que las pruebas fotográficas aportadas no demostraban de forma concluyente la infracción. La resolución supone un importante revés para uno de los sistemas automatizados utilizados para sancionar a los conductores que cruzan líneas continuas en accesos y salidas de autovías.
Maradona no brilló en la inauguración del Mundial 1982 en el Camp Nou: "Tuvo jugadas buenas pero muy pocas"
13 de junio de 1982. Barcelona se vistió de gala para inaugurar el Mundial de España. Si la final de aquella Copa del Mundo se disputaría en el Bernabéu la inauguración tuvo lugar en el Camp Nou.
Unos 100 mil espectadores en el Estadi del Barça y más de mil seiscientos millones de espectadores en todo el planeta disfrutaron con una ceremonia inaugural emotiva.
Lo más relevante fue el canto a la concordia en un mundo conflictivo y la imagen de un niño con un balón des del que salía una paloma de la paz.
El presidente de la FIFA Joao Havelange, los reyes de España así como el presidente de la Generalitat Jordi Pujol presidían un palco en el que había ganas de que el balón empezara a rodar.
Todo estaba preparado para que Diego Armando Maradona se erigiese como el mejor jugador del mundo. El Pelusa se quedó fuera de la convocatoria de la anterior Copa del Mundo que ganó Argentina.
El elenco de futbolistas que dirigía César Menotti era parecido al del Mundial 78 con el refuerzo increíble del que sería el nuevo genio del fútbol mundial.
El Barça había concretado un fichaje en el que estuvo trabajando durante más de dos años. Tras la marcha de un crack estelar como Cruyff, la directiva de Núñez buscaba una estrella de una dimensión parecida,.
El Barça ya contaba con el mejor centrocampista del momento, Bernd Schuster, y acababa de firmar al jugador más desequilibrante y espectacular de aquellos tiempos.
El Barça pagaba más de mil millones de las antiguas pesetas por un jugador mágico. La coincidencia hacía que Diego se estrenaba en el Mundial en el que sería su casa.
Los aficionados barcelonistas acudieron en masa con la intención de disfrutar del primer partido del Mundial con un aliciente único.
Maradona ilusionaba pero en aquella época no se podían seguir por televisión los partidos del fútbol argentino y el interés estribaba en comprobar si lo que se hablaba de Maradona era cierto.
En el Barça los informes de Rodri que reveló Sport no dejaban lugar a la duda. El fichaje de Maradona era un acierto total pero los culés querían verlo 'in situ'.
Las expectativas no se cumplieron ya que Bélgica ganó (1-0) con gol de Vandenberg y Maradona no pudo brillar como se esperaba.
El mediapunta argentino estrelló en el larguero un libre directo espectacular pero más allá de esto no apareció demasiado en un partido gris del combinado dirigido por Menotti.
Los belgas maniataron a Maradona sin necesidad de aplicar un típico marcaje individual agresivo de la época como haría unos días más tarde Gentile en el Italia-Argentina.
El centrocampista del Anderlecht Coeck lo controló bien y aunque en los primeros minutos tanto Diego como Kempes y Ramón Díaz parecían inspirados todo fue un espejismo.
Fue un preludio de un Mundial aciago para Maradona que sufrió marcajes que hoy en día serían imposibles de ver. Al margen de la violencia que sufrió el talentoso mediapunta zurdo, su excesiva ansiedad por destacar le pasó factura. Con la perspectiva del tiempo podemos concluir que a sus 21 años era un gran proyecto de crack pero todavía estaba verde para brillar en un torneo de esta dimensión.
Johan Cruyff fue uno de los ilustres espectadores que presenció el partido inaugural en el Camp Nou. Cuestionado sobre el jugador que tenía que llenar el vacío que él había dejado hace cuatro años, el holandés respondió lo siguiente: "Maradona me gustó. Tuvo jugadas buenas, pero muy pocas, ya que no le dejaron. Bélgica va a dar más sorpresas"
El Camp Nou había sido remodelado para llegar en las mejores condiciones al Mundial. El nuevo aforo del templo blaugrana era de 120 mil espectadores aunque esta capacidad no se estrenó hasta el trofeo Joan Gamper.
En el Mundial el Camp Nou ofrecía la posibilidad de reunir 100 mil espectadores.Además del encuentro inaugural, en el campo del Barça se disputaron estos partidos: Polonia-Bélgica (3-0), Bélgica-URSS (0-1), URSS-Polonia (0-0) y el Italia-Polonia (2-0).
Maradona volvería a jugar en este campo tres semanas del Argentina-Bélgica en el Trofeo Joan Gamper. Este debut tampoco fue el esperado ya que el Barça empató (0-0) con el Internacional de Porto Alegre y no se clasificó para la final ya que los brasileños se impusieron en los penaltis.
Estos dos partidos fueron un presagio real de la corta etapa de Maradona en el Barça. Dos años convulsos marcados por una lesión y una supuesta hepatitis. Pero esta ya es otra historia.
Darwin Núñez no despega
Uruguay se estrenaba en el Mundial 2026 ante Arabia Saudí con Marcelo Bielsa apostando en el su once por Darwin Núñez como una de las referencias ofensivas. Sin embargo, el delantero no logró entrar en partido. En una primera parte espesa del conjunto charrúa, sin fluidez en tres cuartos de campo y con dificultades para generar superioridades, el atacante ha pasado prácticamente desapercibido.
Poco participativo, impreciso en el primer control y sin apenas presencia en el área, su actuación ha quedado muy lejos de lo esperado en un debut mundialista de máxima exigencia. El marcador en contra ha terminado por condicionar aún más su rendimiento en el estreno mundialista.
Y la decisión del técnico argentino ha sido contundente: cambio al descanso. Uruguay, por detrás en el marcador, ha reconfigurado su ataque tras una primera parte en la que el '9' titular no ha logrado imponerse ni en duelos ni en rupturas. Una sustitución que deja una lectura clara sobre la falta de impacto del delantero en el plan inicial.
¿Vuelta a Europa?
El contexto de Darwin Núñez ayuda a entender el ruido que rodea cada uno de sus partidos. El delantero uruguayo, hoy jugador del Al-Hilal, atraviesa una etapa de poco brillo en su carrera tras un 2025-26 irregular en Arabia Saudí. En el último curso ha disputado alrededor de 24 encuentros entre todas las competiciones, con cifras discretas para su nivel de expectativa: 9 goles y 5 asistencias, lejos de su versión más explosiva en Europa.
Su salida del fútbol europeo hacia Arabia Saudí ya generó debate en su momento, pero su situación actual ha reabierto el foco sobre su futuro inmediato. En ese sentido, diferentes medios han apuntado en las últimas semanas a la posibilidad de que el delantero vuelva a regresar a Europa, lo que ha encendido el interés de varios clubes.
El nombre de Darwin Núñez vuelve a estar presente en el mercado internacional. Sin embargo, actuaciones como la de esta primera parte ante Arabia Saudí no ayudan a reforzar ese escenario. Su irregularidad y la falta de continuidad en partidos de máxima exigencia siguen pesando, y con este tipo de actuaciones no termina de ganarse un hipotético fichaje por un grande de Europa en el corto plazo.
