Misteriosa sanción de FIFA a Estados Unidos
La Roja y el teléfono rojo de Trump
Mikel Merino y Ferran Torres salieron como revulsivos y lograron la mejor nota posible. Un gol del primero y una asistencia maravillosa del segundo en el minuto 92 lograron el pase de la selección española a cuartos de final. Pocos felicitarán a De La Fuente por realizar estos cambios pero yo no me sumo a ellos. Lo pensó, lo hizo y acertó. Así que ya tenemos a La Roja en el lugar que futbolísticamente merece aún cuando las expectativas eran más altas. Han optado por la versión sufrida y han puesto en contexto lo que está siendo este Mundial en el que las estrellas de primera línea (excepto Cristiano) están dando el callo y la talla. El fútbol talentoso se ha quedado calentando en la banda y asistimos a otro, que también vale, que nos regala momentums, alguna maravilla aislada y el esfuerzo de unos jugadores que llegan (los que lo han disputado todo con sus clubes de máximo nivel) con lo justo a nivel físico. esporist.org
Leer la noticia completaFerrari estrenará el Madring mañana con Hamilton y Leclerc
Mañana, 9 de julio, Ferrari llegará a Madrid para probar el nuevo circuito urbano de la capital, Madring. Lo harán durante una sesión de rodaje de vídeos promocionales, aunque esto permitirá a los pilotos y al equipo conocer el circuito y recopilar datos valiosos sobre la novedad del 2026.
Brasil 1970: El mito de los 5 dieces que cambió el fútbol para siempre
Brasil ha ganado cinco Mundiales en su historia, pero en ninguna Copa del Mundo brilló como en 1970, en México. El Mundial del 58 fue el de la irrupción de Pelé. El de 1962, el festival de Garrincha. Y en México 70, Pelé se consagró como rey del planeta fútbol con un equipo que jugó a su ritmo. Después llegarían los títulos de 1994 y 2002, pero ninguno se acercó al brillo de aquella Canarinha.
Aquella selección que dirigió Mário Zagallo ha pasado a la historia como el equipo de "los cinco dieces". La Brasil del 70 vive en el recuerdo colectivo como el conjunto de los cinco mediapuntas. ¿Pero era realmente así?
Antes de entrar en materia, damos un salto en el tiempo que ayudará a entender lo que consiguió aquel Brasil. Verano de 2004. El Barça de Frank Rijkaard ficha a Deco y Eto'o. En un conocido programa televisivo, un tertuliano mítico suelta la bomba: "El Barça no va a funcionar. Están juntando a cinco jugadores para la misma posición.
Eto'o, Ronaldinho, Deco, Xavi e Iniesta necesitan ser mediapuntas. No caben todos". Esta opinión suele ser mayoritaria cuando se trata de encajar a muchos futbolistas creativos en un mismo equipo.
Rijkaard ubicó a Xavi y Deco de interiores, a Ronaldinho de '11', a Eto'o de '9' y a Iniesta de comodín. La profecía falló. Aquel Barça pre-Guardiola firmó dos temporadas brillantes. Su fútbol no llegó a la excelencia de Brasil 70, pero la idea fue la misma: encajar piezas teóricamente repetidas y que funcionen como un reloj contra la ortodoxia táctica.
Es exactamente lo que Zagallo logró conjuntando a cinco artistas en un 4-2-4 típico de la época. Y funcionó con una armonía insultante. Brasil nunca volvió a reunir tanto estilista, salvo en España 82. Allí, Telê Santana hizo jugar a su Brasil como los ángeles, pero le faltó la eficacia del 70.¿Cómo jugaba aquella Brasil?
Edson Arantes do Nascimento, 'Pelé' fue el único que jugó de '10' como mediapunta genuino. Pelé llegó a disputar su cuarto Mundial manteniendo su talento natural pero con una madurez espectacular. 'O rei' se fue de México con un récord insuperable: es el único futbolista con tres Mundiales.
El otro mediapunta puro era Roberto Rivellino. El 'fantasista' zurdo era un portento técnico. Para encajar en el 4-2-4, pasó de '10' a extremo izquierdo. Un viaje táctico similar al de Rivaldo en el Barça de Van Gaal. Si Rivo fue Balón de Oro de extremo, Rivellino fue campeón del mundo de '11'.
Por delante de ellos jugaba Tostao, un zurdo, técnico y móvil. En el Cruzeiro alternaba las demarcaciones de segundo delantero y mediapunta. En 1970 ejerció un rol que hoy llamaríamos falso 9. Era el más avanzado del equipo, pero se intercambiaba con Pelé constantemente. Se entendían de memoria.
El cuarto atacante marcó en los 6 partidos de Brasil en el Mundial. Jairzinho era creativo e imaginativo, pero su demarcación era la de extremo derecho puro. Tuvo la ingrata misión de hacer olvidar al mejor '7' de la historia. No fue Garrincha, pero su Mundial fue extraordinario. Jairzinho regateaba y asistía con una calidad espectacular.
El supuesto quinto "diez" era otro zurdo. Gerson jugó como mediocentro organizador junto a Clodoaldo, el único escudero defensivo del equipo. Tenía una pierna izquierda excepcional y daba al equipo la pausa y creatividad necesaria para dominar los partidos. Pero Gerson era más un '8' que un '10'.
Aquella Brasil maravilló al mundo y se coronó en México con una final de 4-1 ante Italia que todavía se estudia en las escuelas. Contó con cinco fenómenos a los que podríamos sumar los laterales Carlos Alberto y Everaldo.
El mito de los cinco dieces no es 100% fiel a la realidad ya que Jairzinho era un extremo y Gerson un centrocampista puro. Pelé, Tostao y Rivelino sí que eran tres '10' que supieron repartirse los espacios. Aquel equipo está situado entre una época de esquemas rígidos y una etapa en la que Holanda revolcionó el juego con su 'fútbol total'.
Con los años, y viendo la deriva actual de la Canarinha, la leyenda del Brasil del 70 olo se ha hecho más grande y los aficionados de la 'verdeamarelha' lo recuerdan con nostalgia. Aquel equipo, con o sin cinco dieces, ha pasado a la historia por su fútbol ofensivo y mágico. Pocos han podido acercarse a aquel nivel de juego estratosférico. Pero esta ya es otra historia.
Objetivo: recuperar a Raphinha para la causa
Perder un Mundial con Brasil deja secuelas y heridas profundas, por mucho que esta sea la tónica instaurada desde 2002 en el peor ciclo que ha vivido la Seleção.
Para Raphinha esta Copa del Mundo ha sido especialmente complicada y traumática. Sufrió un linchamiento por parte de la prensa y la ‘torcida’, acostumbrada a elegir un villano en cada catástrofe. Lo singular es que, esta vez, fue de forma preventiva, tras el decepcionante debut contra Marruecos, que acabaría siendo la antesala de un naufragio anunciado, materializado con el doblete de Haaland.
Sin rubor, a Raphinha le han sacado todo tipo de trapos sucios familiares, como no han hecho con ningún otro internacional. Y, para empeorarlo todo, se rompió la noche del 19 de junio, ante Haití, en el segundo encuentro. No pudo reaparecer, aunque tenía el alta médica y se sentó en el banquillo para ver la hecatombe ante los noruegos. Otra vez fue el bíceps femoral de la pierna derecha el que lo dejó KO, el mismo que se lesionó, también jugando con Brasil, en la fecha FIFA de marzo, lo que lo apartó cinco semanas, coincidiendo con las eliminaciones delBarça en la Copa del Rey y en la Champions.
El segundo Mundial de su carrera terminó igual que el primero. Como le ocurrió en Qatar, sale empequeñecido a ojos de su ‘torcida’. Entonces, tardó nueve meses en volver a ser convocado. Ahora, hay una disociación con el gran público brasileño, que no empatiza con él, a diferencia de lo que vive en Barcelona.
Recuperado de sus problemas físicos, Raphinha tiene el reto de intentar pasar página de lo vivido en Estados Unidos. No le será fácil. Al mismo tiempo, debe decidir qué hace con la oferta del Al-Hilal, que quiere un delantero de impacto global y le apremia para que dé una respuesta. El club de Riad, gracias al fondo soberano centralizador de los fichajes, pretende cerrar el fichaje del blaugrana o el de Salah, que es agente libre tras salir del Liverpool.
Según el portal brasileño UOL, la verdadera representante de Raphinha es su esposa, Natalia, muy activa en las redes sociales durante todo el Mundial, donde ha desmentido todo tipo de publicaciones... menos la propuesta saudí, a pesar del gran impacto que tuvo la noticia en Barcelona desvelada por GE, del Grupo Globo.
Le ofrecen tres años de contrato más un cuarto opcional, y en cada uno de ellos una ficha neta de 20 millones de euros. El Barça, que está negociando con el Al-Hilal la compra de João Cancelo, no tiene constancia de la oferta. Todo indica que Raphinha seguirá como culer.
Pasar página cuanto antes
A partir de aquí, el club tiene que ayudarle a rescatar la ‘versión Balón de Oro’ de 2024-25. El primer objetivo es intentar cortar la retahíla de problemas musculares que ha sufrido este curso y que lo han dejado más de cuatro meses en el dique seco. El ímpetu del propio protagonista lo ha perjudicado, tanto en las dos recaídas de la lesión que sufrió en Oviedo en septiembre como al vaciarse en la fecha FIFA de marzo, lo que hipotecó la temporada del Barça y el Mundial.
Será necesario introducir cambios en todos los sentidos: en la preparación física, la recuperación y los hábitos. Más allá de la llegada de Anthony Gordon y del ‘9’ que sea (la opción de Julián Álvarez sigue sobre la mesa) para sustituir a Lewandowski, Flick y el Barça necesitan al Raphinha diferencial, y no al de la última campaña.
