Messi movilizó Texas y dejó señales positivas rumbo al Mundial
KANSAS CITY, Estados Unidos (Enviado especial).- Lionel Messi no jugó ni un minuto, pero volvió a ser el centro de todo. De las 91.102 personas que asistieron al Kyle Field para el amistoso entre la Argentina y Honduras, la enorme mayoría fue a verlo a él. Cada aparición en la pantalla gigante provocó una ovación. Cada vez que se levantó del banco, las cámaras fueron detrás suyo. Y hasta cuando la organización cometió un insólito error y reprodujo Bombón asesino, el hit de Los Palmeras, en lugar del himno nacional durante la previa, se lo vio sonreír y comentar la situación entre risas con sus compañeros.
Hace apenas dos semanas, el escenario era muy distinto. El 24 de mayo, cuando pidió el cambio durante el partido entre Inter Miami y Philadelphia Union, la preocupación se instaló rápidamente alrededor del capitán. A poco más de tres semanas para el debut en el Mundial, cualquier molestia física pasaba a ser motivo de atención. El parte médico difundido por el club informó una sobrecarga asociada a fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo, una explicación que no terminó de despejar todas las dudas y abrió inevitablemente el interrogante sobre cómo respondería su cuerpo a los 38 años, a poco de cumplir 39. afnews.co.za

Las primeras estimaciones apuntaban a una recuperación cercana a los diez días. La selección, sin embargo, eligió manejar el tema con extrema cautela. Messi se incorporó a la concentración en Kansas City y fue aumentando las cargas de trabajo de manera gradual, sin apurar tiempos ni asumir riesgos innecesarios.
Por eso, cuando Lionel Scaloni reveló el viernes que existían posibilidades de que sumara minutos frente a Honduras, la expectativa se disparó. El amistoso no había despertado demasiado interés, pero la sola posibilidad de volver a ver a Messi en una cancha cambió el clima. Finalmente no ingresó, aunque su presencia fue suficiente para que el encuentro batiera un récord histórico en el estadio, superando la marca registrada en el amistoso entre México y Brasil disputado en 2024.

Messi fue uno de los cinco futbolistas que no ingresaron. Los otros fueron Gerónimo Rulli -los arqueros elegidos fueron Juan Musso y Facundo Beltrán-, Nicolás González, que había dejado atrás un desgarro, y los juveniles Agustín Ovando y Simón Escobar. Sin embargo, la señal más positiva llegó una vez terminado el partido.
Mientras la mayoría de los jugadores ya se dirigía a los vestuarios, el astro permaneció en el campo junto a los suplentes y a quienes habían sumado pocos minutos. Bajo las órdenes del preparador físico Luis Martín realizó pasadas en velocidad, cambios de ritmo y ejercicios cada vez más intensos. Respondió bien. Se lo vio suelto, sin rastros visibles de dolor y completando cada movimiento con normalidad. Una imagen que reforzó el optimismo que existe puertas adentro.
Las buenas sensaciones no se limitan a aquella rutina posterior al partido ante Honduras. Desde que la selección llegó a aquí, Messi se muestra de muy buen humor. En las prácticas se lo ve relajado, distendido y casi siempre cerca de Rodrigo De Paul, su compañero más cercano dentro del plantel. Comparten charlas, bromas y comentarios durante buena parte de los entrenamientos, incluso en medio de las tareas físicas.
En la intimidad del cuerpo técnico también transmiten tranquilidad. Lo ven mejor de lo que imaginaban cuando se produjo la lesión y destacan la evolución que mostró durante los últimos días. Responde bien a las cargas y también dejó buenas sensaciones en los ejercicios con pelota. Algo que tampoco sorprende demasiado si se observa cómo cerró el semestre en Inter Miami, donde terminó siendo decisivo en ataque, con goles y asistencias, y atravesando uno de sus mejores momentos.
Detrás de esa evolución también hay un trabajo que viene de mucho antes. Con el Mundial como gran objetivo, Messi planificó la recta final de la MLS pensando especialmente en llegar de la mejor manera posible al torneo, con entrenamientos en doble turno junto a Rodrigo De Paul y adaptando su juego a medida que se acercaba la competencia.
En ese camino también mantuvo la misma postura que transmite desde hace años dentro del grupo. A diferencia de otras figuras históricas, nunca realizó anuncios sobre si jugaría o no este Mundial. Ni siquiera cuando las especulaciones crecían por su edad. Scaloni contó que, al comunicarse con él porque todavía no tenía certezas sobre su decisión, recibió una respuesta que lo sorprendió: Messi le dijo que estaba esperando la lista como cualquier otro futbolista. La anécdota refleja una forma de conducción: la del líder que marca el camino desde el ejemplo, sin privilegios ni excepciones.
Todo indica que el martes, frente a Islandia, llegará el momento de verlo nuevamente en acción. La idea de Scaloni sería utilizar una formación muy cercana a la que imagina para el debut mundialista. En ese contexto, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico aparecen como candidatos a descansar después de haber sido titulares ante Honduras. El lateral, además, dejó el campo en el entretiempo con visibles signos de cansancio. También podrían preservarse algunos futbolistas que todavía arrastran molestias físicas o que no se encuentren al ciento por ciento.
La fascinación que genera Messi quedó expuesta durante toda la jornada en College Station. Entre quienes se acercaron a saludarlo estuvo Marcel Reed, mariscal de campo de Texas A&M y una de las principales figuras deportivas del campus universitario. También hubo una escena curiosa tras el partido: varios futbolistas hondureños se acercaron con la intención de intercambiar camisetas, pero Messi solo tenía puesta la pre-match y no pudo cumplir con todos los pedidos.
Aun sin jugar, volvió a marcar la agenda de la selección. Y, sobre todo, dejó la sensación que el cuerpo técnico esperaba encontrar: que el susto de finales de mayo empieza a quedar atrás y que Messi llegará en condiciones de liderar la ilusión argentina en el Mundial.
"España tiene muchísimo que contribuir y que ganar en la Europa de la defensa"
Raúl Sanllehí, exdirector general del Real Zaragoza, dimite como jefe de Operaciones del Inter de Miami y deja a Jorge Mas
Raúl Sanllehí, exdirector general del Real Zaragoza y desde hace dos años director de operaciones del Inter de Miami, ha dejado el club norteamericano. Aunque su salida se hará efectiva en unos días, el catalán, según fuentes cercanas al Inter consultadas por este diario, ya habría dejado de ejercer, tras presentar su dimisión, en la franquicia propiedad de Jorge Mas, presidente del Real Zaragoza.
Sin que hayan trascendido los motivos de la ruptura, no estarían relacionados, según esas mismas fuentes, con un improbable regreso de Sanllehí al Real Zaragoza, en el que ejerció como CEO durante dos temporadas y fue la cabeza visible del proyecto liderado por la propiedad. El club aragonés se encuentra inmerso desde hace semanas en la búsqueda de un nuevo director general tras la destitución de Fernando López, relevo en el cargo del propio Sanllehí.
El catalán, con más de dos decadas de experiencia en el fútbol de elite tras haber trabajado en FC Barcelona ,Arsenal, ECA, UEFA o FIFA, dejó el Zaragoza, también por voluntad propia, en julio de 2024 "desgastado y vaciado" tras dos temporadas lejos de culminar ese "proyecto de ascenso" que lideraba desde los despachos y como enlace con la propiedad.
Hombre de números y experto negociador, Sanllehí, sucesor en el cargo de Luis Carlos Cuartero (ahora asesor en la sombra del consejero Juan Forcen) abandonó el Zaragoza para que su cargo fuera posteriormente cubierto por Fernando López, que también ha durado solo dos años. En su caso, ha sido la propiedad la que ha decidido prescindir de sus servicios tras la peor temporada en la historia del club marcada por el descenso a primera RFEF y la consiguiente salida del fútbol profesional.
Conchita revela la clave del éxito de Andreeva: "Había que cambiar ciertas cosas"
Conchita Martínez no escondió su satisfacción después de que Mirra Andreeva conquistara en Roland Garros el primer Grand Slam de su carrera. La entrenadora española, que trabaja con la rusa desde 2024, destacó que el éxito es el resultado de un proceso de crecimiento que va mucho más allá del tenis mostrado durante las dos semanas de competición en París.
Martínez explicó que, cuando comenzó a trabajar con Andreeva, tenía claro que era necesario introducir cambios para que la joven rusa pudiera dar el salto definitivo hacia los grandes títulos.
"Sabía que había que cambiar ciertas cosas para que pudiera lograr grandes victorias. Ella lo aceptó y hay que felicitarla por ello. Habrá altibajos, pero mientras esté dispuesta a aprender, todo irá bien", señaló.
Para la campeona de Wimbledon 1994, la clave del éxito no ha estado únicamente en la evolución de su juego, sino también en la forma en la que ha aprendido a gestionar las emociones en los momentos de máxima presión.
"Durante catorce días, os aseguro que no es fácil. Ayer estaba un poco superada en el entrenamiento, pero yo hice mi trabajo. Para la final entró a la pista bien preparada", explicó la española.
Conchita considera que la madurez mostrada por Andreeva durante todo el torneo ha sido uno de los aspectos más destacados de una jugadora que, pese a su juventud, ha sabido responder como una veterana en los momentos decisivos.
La entrenadora también recordó que el camino hasta este título no ha sido sencillo. La temporada comenzó con algunos episodios complicados, especialmente en Indian Wells, donde la rusa protagonizó momentos de tensión tras una eliminación que le dejó muy afectada.
"Después de esos momentos difíciles, la temporada de tierra batida fue fantástica. Ahora seguiremos mejorando su juego y llegarán otras cosas bonitas", aseguró.
Martínez tampoco ocultó que entrenar a una jugadora con tanta personalidad puede presentar dificultades.
"No voy a mentir, a veces es difícil. Es una chica adorable, pero en los entrenamientos puede ser complicado. A veces tiene carácter y no siempre está dispuesta a escuchar", reconoció.
Sin embargo, la española cree que precisamente ahí reside el enorme potencial de su pupila.
"Cuando acepta escuchar y trabaja duro, no tiene límite", concluyó Martínez tras el mayor éxito de la todavía corta carrera de Andreeva.
Anthony Gordon, primer fichaje del Barça, irrumpe con un mensaje ambicioso: "Aquí empieza mi carrera"
Anthony Gordon se ha convertido en el primer fichaje del FC Barcelona para la nueva temporada tras cerrarse su traspaso desde el Newcastle. El extremo de 25 años vive en un momento frenético: su reciente fichaje, ayer disputó un amistoso con Inglaterra y en pocos días viajará al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.
Su incorporación supone un salto decisivo en su carrera y llega acompañada de una convicción personal que él mismo ha verbalizado con claridad.
"Han sido dos semanas vertiginosas, pero las mejores dos semanas que he tenido nunca para mí y mi familia", explicó el jugador, que llevaba tiempo soñando con este momento. "Ha sido realmente bueno porque lo he dicho desde muy joven, lo dije en mi presentacion, sabía que llegaría a este punto."
"Aquí es donde empieza mi carrera"
Gordon no oculta su ambición ni su determinación. Para él, vestir la camiseta del Barça no es un destino final, sino el inicio de una etapa mayor. "No me conformo con jugar solo en el Barcelona. Quiero ganarlo todo. Aquí es donde empieza mi carrera. Así que estoy en la etapa en la que siempre dije que estaría."
El extremo insistió en que este paso representa el escenario ideal para crecer: "Ahora necesito volver a alcanzar el máximo nivel."
Estas declaraciones reflejan un perfil competitivo, consciente del reto que supone el Barça y decidido a consolidarse en un club que considera clave para su evolución.
Rashford, una influencia secundaria pero significativa
Aunque Gordon centró su discurso en su propia llegada, reconoció que Rashford le habló del Barça con un tono que reforzó su ilusión. El delantero, cedido esta temporada en el club azulgrana, le transmitió sensaciones muy positivas sobre el vestuario y la ciudad.
"Me estaba contando lo buenos que son los chicos, el espíritu de equipo que tienen, algo que ya había oído de la gente del Barça."
Gordon añadió que Rashford también le habló de Barcelona como lugar para vivir: "También me estuvo hablando de la ciudad, de lugares para vivir."
El extremo valoró especialmente la actitud del delantero: "Es un tipo encantador, muy atento. Simplemente me estaba dando un poco de información."
El debate sobre el futuro de Rashford sigue abierto, pero en esta ocasión su papel fue simplemente el de una voz que acompañó el proceso personal de Gordon.
Competencia en Inglaterra y un Mundial que llega en plena transición
Gordon compite también por un puesto en la banda izquierda de Inglaterra. Thomas Tuchel ya ha asignado dorsales para el torneo: el 11 para Rashford y el 18 para Gordon. El nuevo jugador azulgrana restó importancia a este detalle.
"Me da igual. Creo que si analizas este equipo, podrías colocar a cualquier jugador del 1 al 11. Todos somos lo suficientemente buenos. Todos tenemos motivos para sentir que somos los mejores en muchos aspectos."
El extremo insistió en que su prioridad es el colectivo: "Estoy aquí para ganar para Inglaterra. No se trata de mí. Lo importante es el equipo. Así que denme el número que quieran. Me da igual."
En busca de su mejor forma física
Gordon admitió que llega al Mundial tras varias semanas sin jugar con el Newcastle, cuando ya se intuía su salida. "Creo que incluso cuando tienes dos días libres de fútbol, sientes que nunca has jugado un partido. Es una locura. Pierdes el contacto, lo pierdes todo."
Aun así, se mostró satisfecho con su rendimiento en el amistoso ante Nueva Zelanda. "Estaba en mejor forma de lo que pensaba en ese partido. Voy por muy buen camino, la verdad."
Explicó que las condiciones del campo complicaron su adaptación: "Es difícil porque el campo estaba seco. Así que incluso conseguir el toque adecuado y acostumbrarme a eso fue complicado."
Pese a ello, confía en llegar preparado al debut del 17 de junio contra Croacia. "Llevamos tiempo sin jugar juntos, así que se trata de recuperar el ritmo."
