Geopolítica de control del Petróleo
El segundo gobierno de Donald Trump inició el año 2026 bombardeando una capital latinoamericana, Caracas – Venezuela, mientras gran parte de los análisis se circunscribían a la versión oficial impuesta por Estados Unidos de Norteamérica a través de sus medios hegemónicos de comunicación. Esta versión paradójicamente y para el pesar de muchos no tenía como su principal eje de articulación narrativa “el derrocamiento de un dictador” o “la lucha contra la tiranía” sino algo mucho mejor estructurado y pensado: los delitos inherentes a narcotráfico perpetrados por el supuesto Cártel de los Soles del cual Maduro era el cabecilla. Esta versión, hasta la fecha, no se ha llegado a probar, pero sirvió de excusa a la potencia imperial en decadencia para hacerse con el control de la principal reserva de petróleo del mundo.
La geopolítica de dominación imperial o de espectro completo, como la denomina la profesora Ana Esther Ceceña, tiene su base pragmática en el control físico, material y tangible del suministro de petróleo. Toda la lógica geopolítica norteamericana se caracteriza por la construcción artificial de cualquier excusa, alimentada por los medios masivos de desinformación, para justificar intervenciones militares. Ya que la gran maquinaria de guerra debe alimentarse de tanto en tanto, sabiendo que el principal negocio lícito de EEUU es la industria de las armas y la economía de la guerra.
Le invitamos a leer también: Cómo cortar los tentáculos de la corrupción
Si revisamos las últimas guerras de EEUU podemos retrotraernos al año 2003 y su Guerra contra el Terrorismo en Irak, la excusa para la invasión fue que supuestamente en ese país se estaban desarrollando armas de destrucción masiva, un programa nuclear con fines bélicos e investigaciones de guerra biológica contra el mundo libre. Hasta el día de hoy no se encontraron evidencias de esas acusaciones, pero, gracias a aquella guerra EEUU pasó a controlar uno de los mayores suministros de petróleo del planeta. Pasó lo mismo en Libia el año 2011, el objetivo no era la “protección de civiles inocentes ante un régimen autoritario”, sino el control de las reservas petroleras y a través de una coalición militar, la OTAN, buscaron el control y repartición de las reservas de petróleo de Libia. Privatizaron la industria petrolera del país, transfiriendo el control y propiedad de la enorme riqueza petrolera de Libia a manos de consorcios y empresas petroleras de las nacionalidades miembros de la OTAN. Desde ese momento el mundo evidenció, sin ninguna duda, cómo opera la maquinaria de control geopolítico de EEUU y paulatinamente la potencia imperial empezó a perder protagonismo a escala global, dejó de ser la principal potencia militar ante la emergencia de los ejércitos de China y la India, por ejemplo, sin olvidar el poderío militar ruso. Dejó de ser la principal economía del mundo viéndose superado por China y el conglomerado de los BRICS. Poco a poco pasó a convertirse en una potencia en decadencia eclipsada por las reconfiguraciones dinámicas de un mundo multipolar sin un solo dueño.
En ese nuevo escenario Irán posee una de las principales reservas de petróleo del mundo y controla el estrecho de Ormuz, por donde pasa más del 25% del comercio global petrolero. Por lo que Irán no es únicamente un mero productor de petróleo no alineado a los intereses geopolíticos de EEUU, como lo era antes de sus intervenciones Irak, Libia y Venezuela, sino que es el punto estratégico del comercio global de petróleo y un enclave geopolítico importantísimo en lo que resta de la era de los combustibles fósiles.
La geopolítica de control del petróleo no solamente implica guerra, reordena fronteras, precios y es un arma de destrucción de economías. Esta geopolítica apunta a apretar las economías de China y Rusia para intentar recuperar el protagonismo perdido en décadas, de un mundo que nunca necesito a EEUU pero que al contrario siempre fue humillado depredado y saqueado por cada administración norteamericana. Por su parte Irán desde 1979 ha estado preparándose para este momento con la experiencia acumulada del estudio y análisis de todas las intervenciones militares de EEUU.
El actual conflicto no puede entenderse desde matices políticos, religiosos o morales como se intenta forzar desde los enfoques desinformativos. Es un problema geopolítico estrictamente estructural basado en el control del petróleo a escala global dentro de la era energética global de los combustibles fósiles.
*Gabriel Villalba es abogado, magister en comunicación y analista geopolítico.
The post Geopolítica de control del Petróleo appeared first on La Razón.
¿Flexibilizacion laboral?
La economía boliviana en un 70% es informal, una verdad reiterativa; por asociación el mundo del trabajo también está en la misma situación. El anuncio de la modificación de la Ley General del Trabajo ha dado paso al debate.
Una de las consecuencias de la libre contratación laboral, como política del famoso DS 21060, significó la violación a las normativas del trabajo con el único argumento de crear nuevas fuentes de trabajo, ante la descomunal relocalización. Cada uno tenía que buscar la forma de sobrevivir, aceptar un trabajo, de cualquier naturaleza y circunstancia, era una necesidad imperiosa. La ingeniosidad en ese escenario fue grande: los voceadores de minis, los chalequeros, los segunda mano o barranquilleros en la minería, los acopiadores de basuras, los delivery, los taxis a pedido, las empresas familiares, etc.; bien la iniciativa, nadie se muere de hambre, se vive el momento; pero se relega los riesgos y no se ve la precariedad de la actividad que deja una interrogante sobre el futuro propio y el de la familia. De todos modos, entran a los círculos de la economía y cumplen un servicio a la sociedad.
Le invitamos a leer también: Los pretendientes
Pero el mecanismo también se trasladó a la gran empresa, la parcialización de la cadena productiva, la terciarización de servicios o actividades de riesgo, un mayor salario a cambio de renuncia de derechos y la estabilidad laboral. Los contratos por gestión en colegios y universidades privadas, las consultorías por producto, el contrato por obra, el pago por trabajo realizado, etc. son formas para eludir obligaciones sociales y garantizar una mayor ganancia empresarial.
Ante este panorama ¿Para qué modificar la Ley y qué modificar?, ¿qué queda de la Ley del Trabajo? Si se trata de precautelar la integridad del trabajador, garantizar su reproducción y la de su familia, está bien, lo que hay que hacer es hacer cumplir la Ley; el Estado debe jugar un rol más activo, lo propio las organizaciones de trabajadores. Ellas dejan que en su mismo centro de trabajo se violen las leyes, con trabajadores que no tienen un contrato legal, pero que prestan servicios. La otra posibilidad es modificarla para adecuarla a la realidad, como un rendirse ante la misma; así se diera paso a la flexibilización generalizada, tocando a los que aún gozan de su protección. En esa permisividad declarada del Estado, su rol se minimiza en contra de lo que establece la Constitución Política y los convenios internacionales, que de por si en el caso de la CPE, se declara social de derecho, y en la Organización Internacional del Trabajo se justifica su rol ante la vulneración de derechos laborales.
En el proceso de cambio se avanzó poco, un salario mínimo nacional decoroso, la obligación de los seguros de corto y largo plazo para los trabajadores temporales, como también las vacaciones, la igualdad de conyugues en cuanto a derechos. Sin embargo, perviven muchas lagunas, como el contratar obreros temporales en labores permanentes, el trabajo sin seguridad industrial en actividades de alto riesgo como la minería y la construcción, la duración de la jornada laboral, el pago de horas extras, los derechos en el trabajo agrícola, etc.
El aviso de una nueva ley del trabajo, anunciado por el gobierno con marcada influencia patronal, es inoportuno, por cuanto no se trata de los años que tiene una disposición, sino la pertinencia de los objetivos que ésta se propone. Hoy más que nunca se requiere de una ley que proteja al trabajador. Por otro lado, está la oportunidad: en el marco constitucional, ampliamente garantista, es imposible su viabilidad, sin una modificación previa de ésta.
En ese sentido no vale plantearse objetivos si no se tiene clara la ruta para su concreción, el actuar sin esta precaución, puede llevar a enfrentamientos inoportunos y con un alto costo social. No se trata de quitar derechos que hacen a la justicia social, sino de garantizar estos derechos a los hoy informales.
(*) José Pimentel Castillo fue dirigente sindical minero
The post ¿Flexibilizacion laboral? appeared first on La Razón.
Una ‘orquesta’ de 7.500 culés para liderar el ambiente del nuevo Camp Nou
En pleno debate sobre cómo debe ser la futura grada de animación del nuevo Camp Nou y con el horizonte electoral en el FC Barcelona cada vez más presente, surge una propuesta que apela directamente a la esencia del barcelonismo. Bajo el título Camp Nou, Clam Nou, Jordi Sant , cofundador de la Penya Almogàvers en 1989 y uno de los históricos impulsores de la animación en el estadio, plantea una reformulación integral del apoyo desde las gradas para convertir el estadio en una olla a presión.
Leer la noticia completa¡Panorama sombrío para Jackson Porozo! El central ecuatoriano la pasó mal en defensa y Xolos se hunde
Xolos de Tijuana no logró el resultado deseado y se fue con las manos vacías de su visita. Por más que intentaron marcar diferencias en el trámite del juego, se toparon con la efectividad de Atlas, que supo pegar en los momentos justos para superarlos por 2-1. En este compromiso, Jackson Porozo fue el único tricolor que sumó minutos dentro del campo de juego. Por su parte, Diogo Bagüí volvió a quedarse en la banca de suplentes, mientras que Adonis Preciado ni siquiera entró en los planes del cuerpo técnico para este cotejo. Alineación Xolos: Rodríguez; Fernández, Jackson Porozo, Bilbao, Ortiz; Gómez, Tona (Vega), Rivero (Boya), Blanco (Árciga); Castañeda, Martínez (Abreu).