Lo vivido ayer en el Ramón Sánchez-Pizjuán, con la expulsión de Matías Almeyda y su enfrentamiento con el colegiado navarro Iosu Galech, la doble amarilla a Juanlu que dejó al Sevilla durante muchos minutos con un futbolista menos y el posible penalti a Agoumé no señalado por el árbitro ni por el VAR, ha colmado la paciencia del club nervionense. Tanto es así que su presidente ha contactado hoy con los responsables del CTA para presentar su queja formal por los arbitrajes.